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Madrid, Spain
El ruido del interruptor fundió la luz y en la oscuridad no hallé luciérnagas.

martes, 23 de septiembre de 2014

A VECES


A veces, muchas veces,
me siento ridículo
al tacto con lo puro,
mi higiene es el fango de lo oscuro.

Otras veces saltan y brincan con desdén
los payasos a sueldo
bajo la carpa de mi cuerpo,
¡falacias del alma!

Solo entonces la tímida vergüenza
del impostor, licua mi boca
en un vómito de horror,
¡pesares del alma!

Desde el último resquicio
de mi ser,
envuelto de ti y de silencios
esbozo un te quiero ineludible.




8 comentarios:

  1. Muchas veces es mejor ignorar ciertas cosas... Saludos.

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  2. ...envuelto de ti... que preciosa expresión!
    Un placer leerte, bello día.

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  3. ! Falacias del alma!
    Maravilloso susurro expresado....
    Muy interesante poder leerte, un saludo

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  4. Y en el último verso, se zanjan las falacias, los pesares, los horrores. ;)


    Beso.

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  5. Se agradece de corazón vuestros comentarios, son soplos de vida.

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  6. Los pesares del alma se quitan con un te quiero..
    Muy bueno, me gusta leerte, besos.

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  7. Muchas gracias por tu cálido comentario.
    Por supuesto que algún día leeremos juntos en nuestro pueblo... pero... ¿Cual es nuestro pueblo?
    Un gran abrazo.

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  8. Un poema sorprendente y sincero con un cierre muy hermoso. Mis felicitaciones, Bardo. Besos y muy feliz finde.
    Argonauta (Mayte) Dalianegra.

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