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Madrid, Spain
El ruido del interruptor fundió la luz y en la oscuridad no hallé luciérnagas.

martes, 24 de enero de 2012

EGOCENTRISMO



Yo sí ese soy yo,
yo mismo contigo,
en tu persona yo,
de ti en mí.

Habitan en tu estancia cálida
las presencias de mi ego,
como espirales
en mi centro concéntrico,
todo emerge en un plural
de primera persona
que nace pensante
para morir en mí.
¡ Por Dios! Coge la maza ya,
y rómpeme el cráneo,
líbrame de este muro óseo
que delimita mis afectos.


5 comentarios:

  1. El yo, siempre el yo
    Sólo existe el yo,
    y el tú a veces,
    como reflejo de mí mismo.
    ¡Déjame escapar de mí!
    Precioso poema.Enhorabuena.Un saludo cariñoso Pepi

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  2. Hermoso poema casi filosófico, el yo, el ego, siempre estará en nosotros, porque somos y existimos, lo importante es saber hasta donde llegar con él... sí nos pasamos es seguro que el martillazo en la cabeza nos le dan... seguro.

    Un saludo con una lluvia de felicidad

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  3. «No puedes probar lo inefable, ¡oh hijo mío,
    ni puedes probar el mundo en que te mueves;
    no puedes probar que eres cuerpo sólo,
    ni puedes probar que eres sólo espíritu,
    ni que eres ambos en uno;
    no puedes probar que eres inmortal,
    ni tampoco que eres mortal; sí, hijo mío,
    no puedes probar que yo, que contigo hablo,
    no eres tú que hablas contigo mismo,
    porque nada digno de probarse puede ser probado
    ni des-probado, por lo cual sé prudente,
    agárrate siempre a la parte más soleada de la duda
    y trepa a la Fe allende las formas de la Fe!»
    Disculpe la cita, pero compartir hacia donde me llevó su hermoso poema. Esa identidad forzada entre el ego y la desdicha; la presencia de la muerte y el sentido trágico de la vida.

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  4. Nuestras propias rejas, las más difíciles de limar, las más agobiantes ...


    Beso, Poeta.


    SIL

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